lunes, 30 de noviembre de 2009
Ante los ideólogos y provocadores políticos de la derecha
Mientras Mauricio Macri sostiene que en 2011 tendrá una propuesta fuerte para devolverle la esperanza a la gente y, ante la necesidad de sortear el sofocón por la designación de espías como jefes en su mentada policía de la ciudad, ha denominado “errores” a un plan bastante siniestro de control ciudadano y represión, que puso en evidencia ya con la Ucep, con la que también ha tenido que retroceder.
Siempre del lado de los republicanos, en la 98º Asamblea plenaria del Episcopado, señalaron que había conflictividad y agresión, aunque aseguraron no tener datos sustentables para temer desenlaces de riesgo por la tensión social, aunque expresaron que las limitaciones a la libertad de expresión constituyen una de las amenazas más directas en el clima de confrontación, para agregar que la democracia no se fortalece con la conflictividad de las calles y rutas, sino en la vigencia de las instituciones republicanas, olvidando, claro está, la protesta campestre de la 125.
Del mismo lado, el señor Alchouron, ex presidente de la Sociedad Rural, que apoyó a la dictadura y se enriqueció con Menem, advierte que a partir del 10 de diciembre se sancionará la legislación para destrabar la producción y las exportaciones al derogar todas las normas y resoluciones que han desalentado a los productores agropecuarios e industriales. Que se ha de recuperar la confianza internacional para invertir en la Argentina, para restablecer la seguridad jurídica y personal, lo que exige, según el ex diputado, alinear a todo el republicanismo del arco opositor para asegurarse el éxito en 2011.
Siguiendo esta línea, en estos días un nuevo encuentro de intelectuales en Buenos Aires, ha sometido a crítica el actual proceso en latinoamérica. El 10º Foro Iberoamérica, en que intelectuales y empresarios reunidos a puertas cerradas, debatieron sobre la libertad de prensa y el temor a que se promueva en Brasil una ley de medios como la argentina, contó con la presencia de ex presidentes como Lagos, Betancur, Sanguinetti, el ex Fondo Monetario Rodrigo Rato, entre otros, que se quejaron del maniqueísmo simplista de los gobiernos y sus poderes coyunturales, y a veces destructivos, que manan de un autócrata como Chávez. Ni más, ni menos.
También estuvo presentando su libro Roberto Mangabeira Unger, académico de Harvard, que se dice de izquierda y que percibe en ella dos tendencias, una recalcitrante, contraria a los mercados que defiende las prerrogativas de las corporaciones obreras, la otra que acepta los mercados y quiere humanizarlos. El cree en una tercera opción transformadora y constructiva, que produzca ¡una reorganización de la economía de mercado!
Los ejemplos de más arriba bastan para señalar que desde la derecha en todos sus matices no cejan en su propósito de debilitar la gobernabilidad no sólo de la presidenta Cristina Fernández, sino de sus pares latinoamericanos.
Repentinamente han olvidado sus encendidos discursos sobre los padecimientos de hambre de nuestros niños. Y cabría preguntarse si pretenden también derogar la resolución presidencial de asignación por hijo, una de las medidas más abarcativas y correctas del gobierno.
Estos ideólogos y provocadores políticos que detentan el tener, el saber y el poder, deben ser enfrentados con la organización popular, con la unidad de las fuerzas de izquierda para pugnar en la crisis de representación política y con la exigencia de una fuerte decisión de liquidar la pobreza y la desocupación para amplias masas sociales, camino principal para afrontar la crisis global.
Siempre del lado de los republicanos, en la 98º Asamblea plenaria del Episcopado, señalaron que había conflictividad y agresión, aunque aseguraron no tener datos sustentables para temer desenlaces de riesgo por la tensión social, aunque expresaron que las limitaciones a la libertad de expresión constituyen una de las amenazas más directas en el clima de confrontación, para agregar que la democracia no se fortalece con la conflictividad de las calles y rutas, sino en la vigencia de las instituciones republicanas, olvidando, claro está, la protesta campestre de la 125.
Del mismo lado, el señor Alchouron, ex presidente de la Sociedad Rural, que apoyó a la dictadura y se enriqueció con Menem, advierte que a partir del 10 de diciembre se sancionará la legislación para destrabar la producción y las exportaciones al derogar todas las normas y resoluciones que han desalentado a los productores agropecuarios e industriales. Que se ha de recuperar la confianza internacional para invertir en la Argentina, para restablecer la seguridad jurídica y personal, lo que exige, según el ex diputado, alinear a todo el republicanismo del arco opositor para asegurarse el éxito en 2011.
Siguiendo esta línea, en estos días un nuevo encuentro de intelectuales en Buenos Aires, ha sometido a crítica el actual proceso en latinoamérica. El 10º Foro Iberoamérica, en que intelectuales y empresarios reunidos a puertas cerradas, debatieron sobre la libertad de prensa y el temor a que se promueva en Brasil una ley de medios como la argentina, contó con la presencia de ex presidentes como Lagos, Betancur, Sanguinetti, el ex Fondo Monetario Rodrigo Rato, entre otros, que se quejaron del maniqueísmo simplista de los gobiernos y sus poderes coyunturales, y a veces destructivos, que manan de un autócrata como Chávez. Ni más, ni menos.
También estuvo presentando su libro Roberto Mangabeira Unger, académico de Harvard, que se dice de izquierda y que percibe en ella dos tendencias, una recalcitrante, contraria a los mercados que defiende las prerrogativas de las corporaciones obreras, la otra que acepta los mercados y quiere humanizarlos. El cree en una tercera opción transformadora y constructiva, que produzca ¡una reorganización de la economía de mercado!
Los ejemplos de más arriba bastan para señalar que desde la derecha en todos sus matices no cejan en su propósito de debilitar la gobernabilidad no sólo de la presidenta Cristina Fernández, sino de sus pares latinoamericanos.
Repentinamente han olvidado sus encendidos discursos sobre los padecimientos de hambre de nuestros niños. Y cabría preguntarse si pretenden también derogar la resolución presidencial de asignación por hijo, una de las medidas más abarcativas y correctas del gobierno.
Estos ideólogos y provocadores políticos que detentan el tener, el saber y el poder, deben ser enfrentados con la organización popular, con la unidad de las fuerzas de izquierda para pugnar en la crisis de representación política y con la exigencia de una fuerte decisión de liquidar la pobreza y la desocupación para amplias masas sociales, camino principal para afrontar la crisis global.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Sobre la necesidad de el centro cultural

La zona oeste de rosario posee alrededor de 20000 personas,de las cuales podemos deducir que 1/3 son jóvenes,osea casi 70.000 jóvenes habitan en la zona oeste (barrio belgrano, 7 de septiembre, tango, ludueña, azcuenaga y todos los que me faltan) todos haciendo distintas actividades deportivas,culturales,educativas, pero lo que es peor muchos no tienen actividades donde relacionarce con otros jóvenes y así fomentar los valores de solidaridad y cooperación; los tejidos sociales fuertes son muy importantes porque son la contención que podemos tener cuando el estado esta ausente, cuando la escuela y el laburo no llegan.
Siendo esta la situación los jóvenes comunistas y un importante numero de independientes decidimos darnos la tarea de construir un Centro Cultural de características nuevas, marcado por la gestión y el aporte democrático de la juventud; La idea es generar un espacio donde las actividades sean desarrolladas y pensadas por jóvenes para ser puesta al servicio de nuestros pares.
Puesto esto, queremos que te sumes y participes,que acerques tus propuestas y vuelvas este espacio parte tuyo y parte de la zona.
Sumate
jueves, 5 de noviembre de 2009
En defensa de la autonomía de los partidos políticos
El proyecto se asemeja más al de un modelo electoral de democracias restringidas que a un modelo coherente con las experiencias en curso en la región. El Partido se dispone a desarrollar una campaña crítica, operativa y unitaria para modificarlo.
El Proyecto de Ley de Reforma Política presentado por la presidenta Cristina Fernández la semana pasada, abarca en sus disposiciones tanto a la ley de Partidos como el financiamiento y el régimen electoral.
Roberto Vallarino, de la Comisión Política del PC, sostuvo que “el proyecto evidencia el objetivo de concentrar en las fuerzas del sistema y algo más, a la representación política electoral. Del texto del proyecto se deduce que de los treinta y tres partidos nacionales, teniendo en cuenta que no se habla de preexistencia, podrían atenerse al nuevo encuadramiento unos pocos de esos partidos”.
Los requerimientos que establece el proyecto para las elecciones primarias o internas, tienden a liquidar la participación de numerosas fuerzas políticas y hasta se introduce inadmisiblemente en las cartas orgánicas de los mismos, tendiendo a la liquidación de su independencia, cuando la lógica debe ser la de una mínima ingerencia del Estado en la vida interna de los partidos políticos.
Recuerda Vallarino que “con la acción conjunta de numerosos partidos políticos nacionales se había logrado eliminar el artículo 40 de la ley 23298 de caducidad de las personerías si no se lograba el piso del 2%. Ahora se pone esa condición con un piso del 3% del padrón, lo que indica un propósito más limitativo aún”.
Siendo que los partidos políticos son expresión de las necesidades, ideas y programas de clases y capas sociales determinadas, su función en las sociedades no es tan solo la de administradores, tal como es el papel que se les asigna en los sistemas burgueses.
El proyecto actual se asemeja más al de un modelo electoral de democracias restringidas, que a un modelo coherente con las experiencias en curso en la región.
Una ley como la que se propugna, tiende a poner límites a las funciones partidarias, lo que viola las garantías constitucionales.
Las consideraciones del proyecto más bien expresan la intención de garantizar un paquete de seguridad jurídica que le permita al sistema la gobernabilidad y una superación con fórceps de la crisis de representación política, tendiendo a una alternancia bipartidista.
Se plantea por lo tanto la necesidad de coordinar convocatorias comunes de rechazo al proyecto para que no se apruebe tal como está, porque de ese modo se estaría eliminando el derecho constitucional de elegir y ser elegidos.
Dado que para su aprobación se requiere una mayoría especial, mitad más uno del total de las Cámaras de Diputados y Senadores, se necesitan 129 y 37 votos respectivamente, el resultado se obtendría con acuerdo de los dos partidos mayoritarios, facilitando una vez más el juego bipartidista.
Por esa razón, distintas fuerzas de izquierda y centroizquierda se convocan en encuentros de análisis para actuar en común en el rechazo al proyecto e impedir que se apruebe tal como está.
El PC se dispone a desarrollar una campaña crítica, operativa y unitaria para modificarlo.
El Proyecto de Ley de Reforma Política presentado por la presidenta Cristina Fernández la semana pasada, abarca en sus disposiciones tanto a la ley de Partidos como el financiamiento y el régimen electoral.
Roberto Vallarino, de la Comisión Política del PC, sostuvo que “el proyecto evidencia el objetivo de concentrar en las fuerzas del sistema y algo más, a la representación política electoral. Del texto del proyecto se deduce que de los treinta y tres partidos nacionales, teniendo en cuenta que no se habla de preexistencia, podrían atenerse al nuevo encuadramiento unos pocos de esos partidos”.
Los requerimientos que establece el proyecto para las elecciones primarias o internas, tienden a liquidar la participación de numerosas fuerzas políticas y hasta se introduce inadmisiblemente en las cartas orgánicas de los mismos, tendiendo a la liquidación de su independencia, cuando la lógica debe ser la de una mínima ingerencia del Estado en la vida interna de los partidos políticos.
Recuerda Vallarino que “con la acción conjunta de numerosos partidos políticos nacionales se había logrado eliminar el artículo 40 de la ley 23298 de caducidad de las personerías si no se lograba el piso del 2%. Ahora se pone esa condición con un piso del 3% del padrón, lo que indica un propósito más limitativo aún”.
Siendo que los partidos políticos son expresión de las necesidades, ideas y programas de clases y capas sociales determinadas, su función en las sociedades no es tan solo la de administradores, tal como es el papel que se les asigna en los sistemas burgueses.
El proyecto actual se asemeja más al de un modelo electoral de democracias restringidas, que a un modelo coherente con las experiencias en curso en la región.
Una ley como la que se propugna, tiende a poner límites a las funciones partidarias, lo que viola las garantías constitucionales.
Las consideraciones del proyecto más bien expresan la intención de garantizar un paquete de seguridad jurídica que le permita al sistema la gobernabilidad y una superación con fórceps de la crisis de representación política, tendiendo a una alternancia bipartidista.
Se plantea por lo tanto la necesidad de coordinar convocatorias comunes de rechazo al proyecto para que no se apruebe tal como está, porque de ese modo se estaría eliminando el derecho constitucional de elegir y ser elegidos.
Dado que para su aprobación se requiere una mayoría especial, mitad más uno del total de las Cámaras de Diputados y Senadores, se necesitan 129 y 37 votos respectivamente, el resultado se obtendría con acuerdo de los dos partidos mayoritarios, facilitando una vez más el juego bipartidista.
Por esa razón, distintas fuerzas de izquierda y centroizquierda se convocan en encuentros de análisis para actuar en común en el rechazo al proyecto e impedir que se apruebe tal como está.
El PC se dispone a desarrollar una campaña crítica, operativa y unitaria para modificarlo.
Sobre el proyecto de Reforma Política
El Partido Comunista hace un llamado al conjunto de fuerzas sociales y políticas cuyos objetivos sean la profundización de los cambios, y se sientan afectadas por este proyecto, a desarrollar una enérgica actividad militante unitaria con el fin de evitar su consagración como ley con las características con que ha sido presentado.
La Comisión Política del Partido Comunista de Argentina, luego de analizar el proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo Nacional, para ser tratado en el Congreso, referido a la reforma de régimen de partidos políticos y participación electoral, aprobó la siguiente declaración:
Tal como adelantó su secretario general, Patricio Echegaray, dicho proyecto genera un intervencionismo brutal a nivel estatal sobre la vida de los partidos, apunta a favorecer de manera absoluta a ambas alas del bipartidismo histórico en la Argentina y establece de hecho una proscripción para las fuerzas políticas menores, obstaculizando cualquier posibilidad de construcción de alternativa de las fuerzas populares.
No es la primera vez que desde el poder político de distintos gobiernos se ha intentado marginar con medidas administrativas el derecho de los ciudadanos a constituirse organizadamente en función de sus afinidades ideológicas y el derecho a proponerle al conjunto del pueblo el programa y candidatos que consideran adecuados.
Con estas medidas, repetidas en el proyecto de ley en cuestión, se ha orientado a perjudicar, y en algunos casos se ha llegado a proscribir, a fuerzas populares, como el peronismo en su momento y fuerzas de izquierda, particularmente al Partido Comunista. Una manera de discriminar a las fuerzas avanzadas ha sido la instalación de pisos arbitrarios para impedir su acceso a los parlamentos nacionales y provinciales, razón por la cual no acordamos la existencia de dichos pisos. Entendemos que, más allá de requisitos mínimos, deben respetarse las normas que se dan democráticamente los afiliados de cada partido por medio de sus cartas orgánicas.
En tanto que la izquierda en nuestro país debe dar nacimiento en conjunto con otros sectores populares a una nueva fuerza política surgida de la confluencia unitaria, será fuertemente negativo, y por lo tanto inaceptable, que los requisitos propuestos dificulten esa posibilidad.
En este momento histórico, donde Nuestra América está jugando un papel de vanguardia en el avance de la consolidación de los intereses populares, donde hay una creciente conciencia antimperialista, con distintas experiencias cuyo denominador común es la amplia participación del pueblo superando rémoras excluyentes y restrictivas impuestas por las dictaduras y continuadas por el neoliberalismo, resulta altamente incongruente la intención de retrotraer la realidad argentina a épocas anteriores, cuando un avance para frenar la restauración conservadora exige justamente lo contrario.
Somos partidarios entusiastas de la renovación política, pero ésta debe darse en la generación de nuevas fuerzas orientadas a impulsar un proyecto nacional, popular y latinoamericanista. No es ninguna renovación insistir en la vieja costumbre de favorecer a las dos alas del bipartidismo.
Por lo expuesto, el Partido Comunista hace un llamado al conjunto de fuerzas sociales y políticas cuyos objetivos sean la profundización de los cambios, y se sientan afectadas por este proyecto, a desarrollar una enérgica actividad militante unitaria con el fin de evitar su consagración como ley con las características con que ha sido presentado.
La Comisión Política del Partido Comunista de Argentina, luego de analizar el proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo Nacional, para ser tratado en el Congreso, referido a la reforma de régimen de partidos políticos y participación electoral, aprobó la siguiente declaración:
Tal como adelantó su secretario general, Patricio Echegaray, dicho proyecto genera un intervencionismo brutal a nivel estatal sobre la vida de los partidos, apunta a favorecer de manera absoluta a ambas alas del bipartidismo histórico en la Argentina y establece de hecho una proscripción para las fuerzas políticas menores, obstaculizando cualquier posibilidad de construcción de alternativa de las fuerzas populares.
No es la primera vez que desde el poder político de distintos gobiernos se ha intentado marginar con medidas administrativas el derecho de los ciudadanos a constituirse organizadamente en función de sus afinidades ideológicas y el derecho a proponerle al conjunto del pueblo el programa y candidatos que consideran adecuados.
Con estas medidas, repetidas en el proyecto de ley en cuestión, se ha orientado a perjudicar, y en algunos casos se ha llegado a proscribir, a fuerzas populares, como el peronismo en su momento y fuerzas de izquierda, particularmente al Partido Comunista. Una manera de discriminar a las fuerzas avanzadas ha sido la instalación de pisos arbitrarios para impedir su acceso a los parlamentos nacionales y provinciales, razón por la cual no acordamos la existencia de dichos pisos. Entendemos que, más allá de requisitos mínimos, deben respetarse las normas que se dan democráticamente los afiliados de cada partido por medio de sus cartas orgánicas.
En tanto que la izquierda en nuestro país debe dar nacimiento en conjunto con otros sectores populares a una nueva fuerza política surgida de la confluencia unitaria, será fuertemente negativo, y por lo tanto inaceptable, que los requisitos propuestos dificulten esa posibilidad.
En este momento histórico, donde Nuestra América está jugando un papel de vanguardia en el avance de la consolidación de los intereses populares, donde hay una creciente conciencia antimperialista, con distintas experiencias cuyo denominador común es la amplia participación del pueblo superando rémoras excluyentes y restrictivas impuestas por las dictaduras y continuadas por el neoliberalismo, resulta altamente incongruente la intención de retrotraer la realidad argentina a épocas anteriores, cuando un avance para frenar la restauración conservadora exige justamente lo contrario.
Somos partidarios entusiastas de la renovación política, pero ésta debe darse en la generación de nuevas fuerzas orientadas a impulsar un proyecto nacional, popular y latinoamericanista. No es ninguna renovación insistir en la vieja costumbre de favorecer a las dos alas del bipartidismo.
Por lo expuesto, el Partido Comunista hace un llamado al conjunto de fuerzas sociales y políticas cuyos objetivos sean la profundización de los cambios, y se sientan afectadas por este proyecto, a desarrollar una enérgica actividad militante unitaria con el fin de evitar su consagración como ley con las características con que ha sido presentado.
sábado, 24 de octubre de 2009
Planes de los poderosos, planes populares
Se repiten por estos días los mensajes que aluden a la superación de la crisis mundial, aunque las cifras de desocupación en los Estados Unidos, la redistribución negativa de los recursos, los salvatajes a las grandes financieras con fondos públicos que van a parar a los bolsillos de los ejecutivos, digan lo contrario.
El presidente Obama, por su parte, da espacio preferencial a preservar los privilegios de las élites dominantes y sus intereses imperiales para sentar las bases de recomposición de la hegemonía americana. Hegemonía que demanda como base de apoyo a la América Latina. La actuación de la secretaria de Estado Clinton ante el golpe en Honduras, el acuerdo de instalación de bases militares en Colombia y Panamá, develan esas políticas. Si algo faltara agregar, la nueva embajadora de EE.UU. en Argentina, así como la Cámara de Comercio norteamericana, advierten que no debe repetirse lo de Kraft, porque crea un clima de incertidumbre y desconfianza que desalienta las inversiones. Lo que se dice un llamado de atención.
La contraofensiva reaccionaria contra el avance de los pueblos latinoamericanos se ejerce desde un esquema de agresión amplia y variada, el impulso a las derechas locales y un bombardeo exhaustivo, por los grandes medios, monopolizando la información y las ideas de manera que lo que debería ser noticia pasa a ser campaña ideológica.
En nuestro país, esa campaña ideológica alcanzó alta intensidad con el debate de la Ley de Medios Audiovisuales y con el plan de las derechas locales que buscan salir con un partido que les garantice las ganancias capitalistas, la inequidad, la desigualdad y que dirija los consensos y la gobernabilidad.
Ante esto, la desarticulación y, en consecuencia, la crisis de representación política, la necesidad de un movimiento social no sujeto a la hegemonía de las clases dominantes, son los grandes problemas que tenemos que abordar desde el movimiento popular. En nuestra opinión se trata de gestar una fuerza política de gran amplitud con un programa profundo, que no incluye necesariamente la colectivización de los medios de producción, sí reformas profundas, que se llamaron keynesianas en su momento y que hoy significan cambios enormes.
A tal efecto, hemos presentado una propuesta programática que incluye la integración latinoamericana, con múltiples mecanismos que tiendan a unificar económicamente a toda la región, con articulaciones laborales, educativas, productivas, desarrolladas en cada país. La redistribución de la riqueza, con aumentos salariales, reforma impositiva, el control del comercio exterior, de modo que la renta de la tierra y el subsuelo no sean objeto de la especulación financiera y factor de poder de los grupos económicos.
El desarrollo económico popular, con iniciativas que tengan como protagonistas a pequeños y medianos emprendimientos, cooperativas, empresas recuperadas, empresas públicas en manos de los auténticos productores. La democratización de la sociedad como base de la vigencia de los derechos humanos en su más amplia acepción, en definitiva, un conjunto de reformas estructurales y rupturas que requiere amplia voluntad organizada de enfrentamiento con los poderosos, de construcción de alternativa popular en la Argentina.
El presidente Obama, por su parte, da espacio preferencial a preservar los privilegios de las élites dominantes y sus intereses imperiales para sentar las bases de recomposición de la hegemonía americana. Hegemonía que demanda como base de apoyo a la América Latina. La actuación de la secretaria de Estado Clinton ante el golpe en Honduras, el acuerdo de instalación de bases militares en Colombia y Panamá, develan esas políticas. Si algo faltara agregar, la nueva embajadora de EE.UU. en Argentina, así como la Cámara de Comercio norteamericana, advierten que no debe repetirse lo de Kraft, porque crea un clima de incertidumbre y desconfianza que desalienta las inversiones. Lo que se dice un llamado de atención.
La contraofensiva reaccionaria contra el avance de los pueblos latinoamericanos se ejerce desde un esquema de agresión amplia y variada, el impulso a las derechas locales y un bombardeo exhaustivo, por los grandes medios, monopolizando la información y las ideas de manera que lo que debería ser noticia pasa a ser campaña ideológica.
En nuestro país, esa campaña ideológica alcanzó alta intensidad con el debate de la Ley de Medios Audiovisuales y con el plan de las derechas locales que buscan salir con un partido que les garantice las ganancias capitalistas, la inequidad, la desigualdad y que dirija los consensos y la gobernabilidad.
Ante esto, la desarticulación y, en consecuencia, la crisis de representación política, la necesidad de un movimiento social no sujeto a la hegemonía de las clases dominantes, son los grandes problemas que tenemos que abordar desde el movimiento popular. En nuestra opinión se trata de gestar una fuerza política de gran amplitud con un programa profundo, que no incluye necesariamente la colectivización de los medios de producción, sí reformas profundas, que se llamaron keynesianas en su momento y que hoy significan cambios enormes.
A tal efecto, hemos presentado una propuesta programática que incluye la integración latinoamericana, con múltiples mecanismos que tiendan a unificar económicamente a toda la región, con articulaciones laborales, educativas, productivas, desarrolladas en cada país. La redistribución de la riqueza, con aumentos salariales, reforma impositiva, el control del comercio exterior, de modo que la renta de la tierra y el subsuelo no sean objeto de la especulación financiera y factor de poder de los grupos económicos.
El desarrollo económico popular, con iniciativas que tengan como protagonistas a pequeños y medianos emprendimientos, cooperativas, empresas recuperadas, empresas públicas en manos de los auténticos productores. La democratización de la sociedad como base de la vigencia de los derechos humanos en su más amplia acepción, en definitiva, un conjunto de reformas estructurales y rupturas que requiere amplia voluntad organizada de enfrentamiento con los poderosos, de construcción de alternativa popular en la Argentina.
lunes, 19 de octubre de 2009
Mural Homenaje a la Negra
La pasada semana fuimos convocados por los Compañeros de Cultura en Movimiento Rosaro para realizar en Corrientes y Tucuman un mural homenaje a la compañera Comunista Mercedes Sosa.Creemos que como estos homenajes deben ser repetidos en todos los paredones blancos ya que la Negra fue una gran militante y gran cantante representante de nuestro pueblo en todo el mundo.
Agradecemos a Cultura la invitacion y vovlemos a ponernos a disposicion para cualquier trabajo que esten por realizar!!!!
El Nobel de la Paz

Los participantes del Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba, formado por grupos de militantes y organizaciones sociales y políticas, reunidos este fin de semana en Santiago del Estero, y una vez más, reclaman y organizan movilizaciones y campañas para que se levante el bloqueo a Cuba y se libere a los Cinco patriotas cubanos.
Esta sería una real contribución a la paz en nuestra región. El presidente Obama ha prometido solucionar el tema de la cárcel de Guantánamo y de las relaciones con la República de Cuba, pero nada ha sucedido a un año de su gobierno.
Tanto en Guantánamo como en Abu Graib, Irak, se mantiene el sistema de torturas aberrantes a los prisioneros y, a pesar de las promesas, se las sigue justificando. Esto también contribuiría a la paz mundial.
La guerra en Irak continúa, y Obama ha denominado a la guerra en Afganistán como una “guerra por necesidad”, esto quiere decir una guerra para ser ganada sin importar las bajas o el costo. Esto no es una declaración de paz.
En nuestra región, ya han existido acciones de grave amenaza a la paz, la intromisión de tropas de Colombia en Ecuador así lo demuestra. El premio para Colombia es la instalación de entre siete y doce bases militares yanquis en territorio colombiano, lo que amenaza la paz en ese país y en la región, como lo ha demostrado el golpe de Estado en Honduras, con participación cuando menos de la central de inteligencia norteamericana. Y cuando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, toma medidas de defensa en su país, el flamante Nobel de la paz ve en eso una amenaza para la región. Entre tanto la administración yanqui hace silencio sobre el tratado secreto con Uribe y con la puesta en marcha de la Cuarta Flota.
El comité del premio Nobel, por su parte, señala que debieron internarse en la real politik para premiar a Obama, el que ha debido retroceder en casi todos los terrenos en que intentó actuar porque la estrategia de Estados Unidos sigue siendo la del control militar del planeta.
Todos estos hechos tienen otra faceta a la que debemos atender.
La embajadora de EE.UU. en Paraguay ha calificado de lamentable la decisión del presidente Lugo de no permitir ejercicios militares de tropas norteamericanas en su país, el país que fue servil al imperio durante ocho décadas.
El presidente Lula da Silva, de Brasil, llevó al Consejo de Seguridad el tema Honduras y desafiando a la política de la Casa Blanca abrió su embajada en Tegucigalpa al presidente constitucional Zelaya, dejando a la defensiva a los golpistas.
La reciente reunión de partidos comunistas y revolucionarios en Damasco, Siria, ha señalado la potencialidad que tienen el que el Medio Oriente y la América Latina sean los ámbitos de mayor resistencia a la política imperialista.
Estas son señales que alientan el accionar de los pueblos. Nuestro 24º Congreso dice al respecto que “es necesario promover un amplio y potente movimiento por la paz y la solidaridad antimperialista como forma de desarrollar la subjetividad en el movimiento popular, como aporte a la creación de unidad frentista, como camino de integración del movimiento antimperialista y revolucionario continental y mundial, como forma de encorsetar las peligrosas políticas agresivas y belicistas del imperio que en su decadencia pretenderá arrastrar a la humanidad”. Tenemos que hacerlo y es primordial.
Esta sería una real contribución a la paz en nuestra región. El presidente Obama ha prometido solucionar el tema de la cárcel de Guantánamo y de las relaciones con la República de Cuba, pero nada ha sucedido a un año de su gobierno.
Tanto en Guantánamo como en Abu Graib, Irak, se mantiene el sistema de torturas aberrantes a los prisioneros y, a pesar de las promesas, se las sigue justificando. Esto también contribuiría a la paz mundial.
La guerra en Irak continúa, y Obama ha denominado a la guerra en Afganistán como una “guerra por necesidad”, esto quiere decir una guerra para ser ganada sin importar las bajas o el costo. Esto no es una declaración de paz.
En nuestra región, ya han existido acciones de grave amenaza a la paz, la intromisión de tropas de Colombia en Ecuador así lo demuestra. El premio para Colombia es la instalación de entre siete y doce bases militares yanquis en territorio colombiano, lo que amenaza la paz en ese país y en la región, como lo ha demostrado el golpe de Estado en Honduras, con participación cuando menos de la central de inteligencia norteamericana. Y cuando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, toma medidas de defensa en su país, el flamante Nobel de la paz ve en eso una amenaza para la región. Entre tanto la administración yanqui hace silencio sobre el tratado secreto con Uribe y con la puesta en marcha de la Cuarta Flota.
El comité del premio Nobel, por su parte, señala que debieron internarse en la real politik para premiar a Obama, el que ha debido retroceder en casi todos los terrenos en que intentó actuar porque la estrategia de Estados Unidos sigue siendo la del control militar del planeta.
Todos estos hechos tienen otra faceta a la que debemos atender.
La embajadora de EE.UU. en Paraguay ha calificado de lamentable la decisión del presidente Lugo de no permitir ejercicios militares de tropas norteamericanas en su país, el país que fue servil al imperio durante ocho décadas.
El presidente Lula da Silva, de Brasil, llevó al Consejo de Seguridad el tema Honduras y desafiando a la política de la Casa Blanca abrió su embajada en Tegucigalpa al presidente constitucional Zelaya, dejando a la defensiva a los golpistas.
La reciente reunión de partidos comunistas y revolucionarios en Damasco, Siria, ha señalado la potencialidad que tienen el que el Medio Oriente y la América Latina sean los ámbitos de mayor resistencia a la política imperialista.
Estas son señales que alientan el accionar de los pueblos. Nuestro 24º Congreso dice al respecto que “es necesario promover un amplio y potente movimiento por la paz y la solidaridad antimperialista como forma de desarrollar la subjetividad en el movimiento popular, como aporte a la creación de unidad frentista, como camino de integración del movimiento antimperialista y revolucionario continental y mundial, como forma de encorsetar las peligrosas políticas agresivas y belicistas del imperio que en su decadencia pretenderá arrastrar a la humanidad”. Tenemos que hacerlo y es primordial.
miércoles, 14 de octubre de 2009
La libertad de empresa y la propiedad privada
La intensa campaña contraria a la aprobación de la ley de medios audiovisuales utiliza el concepto de libertad de expresión en lugar del más descarnado concepto de libertad de empresa y de propiedad privada.
Adaptan los mismos dispositivos empleados para derruir mercados al objetivo de socavar la democracia, desinformando para generar opiniones irracionales a partir de una serie de opciones falsas.
El colmo es la convocatoria conjunta de Alfredo De Angeli, el rabino Sergio Bergman y Raúl Castells para rechazar la aprobación de esa ley, diciéndose principistas que no desean “terminar encadenados a escuchar lo que nos impongan”. Pero la verdad es que están defendiendo las empresas multimediales que los promueven en sus respectivas campañas.
La Mesa de Enlace que insiste en liquidar las retenciones demandando un clima económico y político “no exasperado”, que propicie la inversión privada, con amplia libertad para dejar sus ganancias en el exterior y exportar a piacere toda la soja que apetezcan, en vez de decir claramente que no quieren que nada se interponga en la libertad de empresa y la propiedad privada, acusan al Ejecutivo de asociarse a regímenes bolivarianos y nacionalistas, cuando lo que en realidad está en juego en este caso es, solamente, el desarrollo a favor de las necesidades internas del país.
Para ellos, la gestión gubernamental no debe exhibir capacidad transformadora ante el poder real, haciendo ver que los conflictos terminan sólo si se accede a las presiones del poder económico. Así lo practica sin pruritos la empresa Kraft, con sus ciento sesenta despedidos. Una vez más libertad de empresa y propiedad privada.
Una situación similar se genera con la utilización del concepto de pobreza. Altos dignatarios de la Iglesia, empresarios y sus entidades, el “campo”, los partidos que han empobrecido al país y a su pueblo, los voceros del sistema que impone sacrificios intolerables a los trabajadores y genera lacerantes contradicciones sociales, son ahora especialistas en mostrarse nobles y preocupados por la pobreza, sin aludir una sola vez a la cada vez más abismal diferencia entre los más pobres y quienes más ganan, ya que el sagrado derecho de propiedad está por encima de todo.
Esta batalla política e ideológica, expresión visible de la lucha de clases, nos demanda construir progresivamente espacios de autonomía popular respecto de la hegemonía cultural e ideológica con la que el poder ejerce y asegura su dominación. Nos demanda señalar caminos concretos, acumular fuerzas, protagonismo de los trabajadores, lucha de masas, unidad del pueblo, formación de una mayoría política, alianzas sólidas entre fuerzas progresistas y revolucionarias, propuestas que calen hondo en las conciencias y los corazones populares, que movilicen en torno de los grandes ejes que conforman la lucha política. Nos demanda en fin, que el partido aporte de más en más a que germine la voluntad de lucha contra todo el sistema de opresión.
Adaptan los mismos dispositivos empleados para derruir mercados al objetivo de socavar la democracia, desinformando para generar opiniones irracionales a partir de una serie de opciones falsas.
El colmo es la convocatoria conjunta de Alfredo De Angeli, el rabino Sergio Bergman y Raúl Castells para rechazar la aprobación de esa ley, diciéndose principistas que no desean “terminar encadenados a escuchar lo que nos impongan”. Pero la verdad es que están defendiendo las empresas multimediales que los promueven en sus respectivas campañas.
La Mesa de Enlace que insiste en liquidar las retenciones demandando un clima económico y político “no exasperado”, que propicie la inversión privada, con amplia libertad para dejar sus ganancias en el exterior y exportar a piacere toda la soja que apetezcan, en vez de decir claramente que no quieren que nada se interponga en la libertad de empresa y la propiedad privada, acusan al Ejecutivo de asociarse a regímenes bolivarianos y nacionalistas, cuando lo que en realidad está en juego en este caso es, solamente, el desarrollo a favor de las necesidades internas del país.
Para ellos, la gestión gubernamental no debe exhibir capacidad transformadora ante el poder real, haciendo ver que los conflictos terminan sólo si se accede a las presiones del poder económico. Así lo practica sin pruritos la empresa Kraft, con sus ciento sesenta despedidos. Una vez más libertad de empresa y propiedad privada.
Una situación similar se genera con la utilización del concepto de pobreza. Altos dignatarios de la Iglesia, empresarios y sus entidades, el “campo”, los partidos que han empobrecido al país y a su pueblo, los voceros del sistema que impone sacrificios intolerables a los trabajadores y genera lacerantes contradicciones sociales, son ahora especialistas en mostrarse nobles y preocupados por la pobreza, sin aludir una sola vez a la cada vez más abismal diferencia entre los más pobres y quienes más ganan, ya que el sagrado derecho de propiedad está por encima de todo.
Esta batalla política e ideológica, expresión visible de la lucha de clases, nos demanda construir progresivamente espacios de autonomía popular respecto de la hegemonía cultural e ideológica con la que el poder ejerce y asegura su dominación. Nos demanda señalar caminos concretos, acumular fuerzas, protagonismo de los trabajadores, lucha de masas, unidad del pueblo, formación de una mayoría política, alianzas sólidas entre fuerzas progresistas y revolucionarias, propuestas que calen hondo en las conciencias y los corazones populares, que movilicen en torno de los grandes ejes que conforman la lucha política. Nos demanda en fin, que el partido aporte de más en más a que germine la voluntad de lucha contra todo el sistema de opresión.
viernes, 9 de octubre de 2009
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