domingo, 14 de febrero de 2010

Cmapaña de Afiliacion al PC!!!!

Desde el PC zona oeste de Rosario, estamos largando una campaña de afiliación a nuestra fuerza, convocando a todos los que, como nosotros creemos en la unidad del campo popular, y en la necesidad de cambiar esta sociedad manejada por burgueses que no quieren perder sus privilegios, para lograr el bien común.
Denunciamos también, a la recién aprobada Ley de Reforma Política, que genera un intervencionismo brutal a nivel estatal sobre la vida de los partidos, apunta a favorecer de manera absoluta a ambas alas del bipartidismo histórico en la Argentina y establece de hecho una proscripción para las fuerzas políticas menores, obstaculizando cualquier posibilidad de construcción de alternativa de las fuerzas populares.
No es la primera vez que desde el poder político de distintos gobiernos se ha intentado marginar con medidas administrativas el derecho de los ciudadanos a constituirse organizadamente en función de sus afinidades ideológicas y el derecho a proponerle al conjunto del pueblo el programa y candidatos que consideran adecuados.
Con estas medidas, repetidas en el proyecto de ley en cuestión, se ha orientado a perjudicar, y en algunos casos se ha llegado a proscribir, a fuerzas populares, como el peronismo en su momento y fuerzas de izquierda, particularmente al Partido Comunista. Una manera de discriminar a las fuerzas avanzadas ha sido la instalación de pisos arbitrarios para impedir su acceso a los parlamentos nacionales y provinciales, razón por la cual no acordamos la existencia de dichos pisos. Entendemos que, más allá de requisitos mínimos, deben respetarse las normas que se dan democráticamente los afiliados de cada partido por medio de sus cartas orgánicas.
En tanto que la izquierda en nuestro país debe dar nacimiento en conjunto con otros sectores populares a una nueva fuerza política surgida de la confluencia unitaria, será fuertemente negativo, y por lo tanto inaceptable, que los requisitos propuestos dificulten esa posibilidad.
En este momento histórico, donde Nuestra América está jugando un papel de vanguardia en el avance de la consolidación de los intereses populares, donde hay una creciente conciencia antiimperialista, con distintas experiencias cuyo denominador común es la amplia participación del pueblo superando rémoras excluyentes y restrictivas impuestas por las dictaduras y continuadas por el neoliberalismo, resulta altamente incongruente la intención de retrotraer la realidad argentina a épocas anteriores, cuando un avance para frenar la restauración conservadora exige justamente lo contrario.
Somos partidarios entusiastas de la renovación política, pero ésta debe darse en la generación de nuevas fuerzas orientadas a impulsar un proyecto nacional, popular y latinoamericanista. No es ninguna renovación insistir en la vieja costumbre de favorecer a las dos alas del bipartidismo.
Por lo expuesto, te invitamos a que te afilies a nuestra fuerza y desde acá aportar a la construcción de una alternativa popular, capaz de terminar de raíz con los vicios de las viejas políticas, combatiendo al imperialismo y a todos sus aliados, y comenzar a transitar un camino sin regreso al SOCIALISMO EN EL SIGLO 21!!!!

jueves, 4 de febrero de 2010

Salarios y carestía

Cualquier persona dotada de sentido común sabe que el precio de la carne en la Argentina ha aumentado estrepitosamente. Si a eso se le agregan los precios de la leche, el pan, las frutas y hortalizas, los gastos del presupuesto familiar se han disparado hacia las nubes, hablando solo de los alimentos.
Los aguinaldos a fin de año, el plus que cobraron los jubilados y el lento proceso de incorporar el subsidio básico por cada niño hasta los 18 años, medida de considerable importancia, tanto como el plan de cooperativas Argentina Trabaja, que se despliega de manera bastante remolona, tienden a disimular la magnitud del aumento del costo de vida.
También la firma de una cantidad de convenios laborales, que abarcan a algunos gremios o sectores de éstos, podrían hacer suponer un aumento salarial, en algunos casos de consideración. Pero la realidad es que el retraso en los haberes es muy grande. Se explicitan en éste mismo número los reclamos docentes que giran en torno del veinte por ciento.
Si a esto se le agregan los trabajadores en condiciones precarias o con muy bajos convenios, los que trabajan apenas por encima de los niveles de subsistencia, el recientemente reconocido 8,4 por ciento de desocupación, el panorama se amplifica drásticamente.
Entre tanto se confirma la continua y creciente diferencia sustancial entre los pocos que más ganan y los muchos que ganan poco.
En todo caso lo que queda a la vista es la incapacidad estructural del capitalismo para modificar esta situación.
¿Qué habría que hacer? Lo hemos reiterado una y otra vez.
Hay que redistribuir los ingresos y la riqueza. Es necesario dejar bien lejos las recomendaciones de “honrar” la deuda, las presiones de la embajada yanqui en el reclamo de seguridad jurídica para las inversiones, los reclamos de contraer nueva deuda y no tocar las reservas, las amenazas sobre el costo laboral, la mezquina política de aumentos a cuentagotas a los jubilados, es necesario exigir hambre y desocupación cero.
Todo esto hace prever que en 2010 seguirá el zigzagueo de la gobernabilidad, que se ha de profundizar si el gobierno no se radicaliza buscando, no la alianza con el bloque inicial, sino un amplio espectro social.
Solo así, con este choque de realidad, se podría revertir la situación social y la grave crisis de gobernabilidad, pero implicando unas alianzas políticas y sociales del todo distintas a las actuales y esto no es posible sin una unánime acción común, generosa y constructiva, política y social, desde las izquierdas, los antimperialistas, el movimiento popular, capaz de defender y apoyarse en la riqueza creadora de los procesos políticos emprendidos en la región, capaz de crear una fuerza política alternativa, con capacidad crítica y autonomía.
De modo que reformas y ruptura, caminen juntas en el curso de las luchas cotidianas.






jueves, 14 de enero de 2010

EL FONDO DEL BICENTENARIO DEBE SERVIR PARA SALDAR DEUDA SOCIAL Y COMBATIR A LA POBREZA


Ante al grave episodio creado alrededor del proyecto de utilización de una parte de las reservas de libre disponibilidad para el llamado “Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad”, y la posterior remoción del Presidente del Banco Central, la derecha nacional e internacional, en representación política de los sectores sociales económicamente mas poderosos, ha intentado ganar el centro del escenario público mostrándose como celosa defensora de la “autonomía del Banco Central” y de la “institucionalidad” severamente amenazada por el “autoritarismo” del Poder Ejecutivo. Del mismo modo que en su momento apoyaron las declaraciones del señor Valenzuela, enviado del gobierno imperialista norteamericano, quien expresó sus quejas por la “inseguridad jurídica del país”.
Para ello cuentan con una profusa campaña de (des)información montada por la cadena de medios escritos y audio visuales, que actúan heridos de muerte por la reciente ley que termina con el dominio monopólico de la información.
Lo que en verdad ocultan los dichos de esa galería de “referentes” políticos y sus aliados circunstanciales, es que rechazan el Fondo del Bicentenario no porque a través del mismo se intente pagar la usurera e ilegal deuda externa abriendo la posibilidad de nuevo endeudamiento, sino porque entienden que se debería honrar esa deuda pagando con recursos fiscales, lo cual significa –entre otras cosas- achicar el gasto público, afectar inversiones en obras de infraestructura, bajar el consumo vía ajuste salarial, paralizar el crédito y los subsidios destinados a la pequeña y mediana empresa, hacer peligrar el fondeo para la seguridad social y la asignación universal por hijo, como así también para cualquier otro emprendimiento que vaya a favor del fomento a la economía.
El Partido Comunista, a la vez que denuncia y condena ese accionar orientado a aprovechar toda coyuntura para fortalecer sus planes destituyentes, manifiesta que el Fondo del Bicentenario no debe ser utilizado para pagar deuda externa ilegítima e inmoral, sino que debe servir para amortizar parte de la deuda social interna, que debe ser funcional a la distribución de la riqueza, que debe servir para combatir la inequidad social, que debe ser útil para garantizar pobreza cero y desocupación cero.
A su vez, resulta claro que todos estos personajes representantes de los segmentos económicos mas concentrados, ven facilitada su actividad por la falta de decisión política del gobierno al no haber derogado oportunamente la Carta Orgánica del Banco Central cuya sanción viene de la época de Menem-Cavallo y expresa la ideología monetarista mas ortodoxa sustentada en el “Consenso de Washington” responsable del saqueo de los pueblos latinoamericanos y de la depredación de sus riquezas naturales.
En la presente oportunidad esa situación se agrava, ya que según declaraciones oficiales la política económica va a estar dirigida al “desendeudamiento” no para asegurar la plena soberanía nacional en el manejo de sus finanzas, sino para adquirir nueva deuda mediante créditos del FMI, del BM y de otras organizaciones financieras internacionales que no por conocidas han modificado su naturaleza dañina al servicio del capital imperialista.
En cuanto al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que ordenó la utilización de las reservas, tiene fuerza de ley hasta tanto no sea revisado o avalado por el Poder Legislativo, tal como lo establece la Constitución Nacional. En consecuencia, es un recurso legal que tiene el Ejecutivo y naturalmente está por encima de la propia Carta Orgánica del Central.
Por lo tanto, no necesita del apoyo de ADEBA (la Cámara que agrupa a los bancos nacionales) quienes han pretendido negociar ese apoyo presionando al gobierno a fin de impedir la sanción de una nueva Ley de Entidades financieras que declare a la actividad bancaria como servicio público en armonía con los intereses del pueblo y la Nación Argentina.
Por otro lado, cuanto menos resulta incongruente que un organismo del Estado Argentino, como es el Banco Central, pretenda ubicarse por encima de los atributos constitucionales del Poder Ejecutivo, cuyo titular, al margen de si goza de mayores o menores adhesiones, cumple un período de gobierno en virtud de un mandato popular que debe respetarse. Eso sí constituiría una verdadera y genuina defensa de la institucionalidad.
Finalmente, el Partido Comunista declara que hoy resulta mas necesario que nunca contar con un Banco Central al servicio de un nuevo modelo de país, integrado al proceso renovador y antiimperialista que se opera en Latinoamérica a pesar de los descarados esfuerzos de la derecha internacional - bajo la batuta del imperio norteamericano- que trata de revertir esta situación desestabilizando a los gobiernos que, con dificultades y no pocas contradicciones, han colocado el principal foco de atención
sobre la necesidad de radicalizar medidas que vayan en beneficio de los pueblos y afiancen un camino de liberación.
Hacemos un nuevo llamado a todas las fuerzas políticas y sociales que integran el ancho abanico de la izquierda para forjar un amplio frente que, sobre la base un programa de coincidencias y de un plan de acción común consensuado, sea capaz de construir la alternativa política imprescindible para exigir a este gobierno la adopción de las medidas que urgentemente reclama el pueblo para satisfacer sus mínimas necesidades y superar los niveles de pobreza, como así también, erigirse en poderoso valladar asentado en la fuerza del poder popular apto para derrotar los planes derechistas de restauración agravada del capitalismo neoliberal y encarar un genuino proceso de cambios profundos y estructurales.
Federación Juvenil Comunista
www.lafederosario.blogspot.com

lunes, 11 de enero de 2010

Aniversario Del partido Comunista de la Argentina


El aniversario 92 de Partido comunista de la Argentina marca nítidamente que su historia y protagonismo empapa profundamente la larga historia de las luchas de nuestro país.

Así como es correcto decir que la cultura comunista va mas allá del encuadre orgánico de sus militantes, o que existen revolucionarios que construyen desde otros espacios, no es menos correcto decir que ha quedado históricamente comprobado que su existencia, y fundamentalmente la vigencia de su proyecto político para la revolución, se explican en las causas por las cuales lucha desde hace casi un siglo, y que esperan todavía una resolución definitiva.

El Partido Comunista y su juventud, muy lejos están de ser solo un rito de iniciación, un lugar de paso obligado donde todos los que anhelan cambiar este mundo injusto deben dar sus primeros pasos.
Él, es para los revolucionarios el lugar desde donde desarrollamos el sentido del momento histórico, y la necesidad de cambiar todo lo que debe ser cambiado, asumiendo que no hay revolución sin organización revolucionaria que contribuya a su desarrollo. Algo tan simple como asumir que la lucha por la revolución exige organización política que desarrolle su programa.

Una verdad tan potente, que durante mucho tiempo desde las usinas ideológicas del capitalismo se intento poner en duda, de vincularla con cierto anacronismo. Una verdad que la historia de nuestro continente se ha encargado de poner en su justo lugar, una verdad que se ha convertido hoy en el centro de los debates de los procesos políticos en nuestro continente.

Las injusticias que afectan a la humanidad toda y muy especialmente a los jóvenes del mundo y de nuestro país, marcan como nunca antes la necesidad del desarrollo de su influencia y crecimiento.
Del rol estratégico que juega el partido en la tarea de radicalizar a las masas en un sentido revolucionario, de la necesidad de su lucha por orientar con sus ideas los procesos, para alcanzar la emancipación plena.

Para La FEDE, el Partido es y será siempre una trinchera, una escuela, un fusil que se revela contra las injusticias del capitalismo, la invitación a practicar los desafíos que tenemos por delante y fundamentalmente la organización política capaz de asumir las tareas de una lucha integral y desigual contra el régimen opresor que pone en riesgo real, la existencia misma de la humanidad.

Los jóvenes comunistas asumimos el deber histórico de pararnos decididos frente a las necesidades de esta etapa histórica.
Aprendemos del partido que luchamos para ser mas libres, que luchamos por la revolución, por la liberación nacional y social plena, luchamos por hacer real y palpable su legado histórico político en este presente que interpela a los jóvenes revolucionarios de toda América, y que nos marca con fuerza que nuestra tarea como jóvenes comunistas, radica en darle existencia real a las amplia alianza de fuerzas juveniles, en un sentido profundamente antiimperialista.
Para construir así la agenda política de la Juventud Argentina que selle definitivamente el compromiso de los jóvenes con la lucha por los cambios profundos, explicitando así de forma nítida que es preciso enfrentar sin matices a nuestro enemigo de clase. El imperialismo.
Así conmemoramos este 92 Aniversario del Partido Comunista de la Argentina.
Aprendiendo de él a practicar la solidaridad sin fronteras, de su temple y audacia, de su convicción acerca de que no existe fuerza capaz de vencer la potencia de nuestras ideas.
De su inquebrantable internacionalismo.
Con estas convicciones, con creatividad, y la mística latinoamericana, e independentista de nuestra juventud luchamos por la revolución que la historia reclama y pondremos de pie al hombre nuevo en esta batalla gigante y hermosa que libra nuestro continente.
Que viva el Partido Comunista.
Que viva la integración latinoamericana.
Que viva la revolución y el socialismo.

viernes, 8 de enero de 2010

La difícil y necesaria unidad

Transcurrida ya una década del nuevo siglo, dos rasgos la distinguen, el de la crisis múltiple y profunda del capitalismo y su incapacidad absoluta de solucionar los problemas de la vida humana y el renacer de las experiencias populares en América Latina.
Como toda actividad creativa, la política ofrece abundantes contradicciones. Ante la avanzada popular en distintos países de nuestra región, las derechas se prueban el traje con el objetivo de estrenarlo para un nuevo fin de la historia. Claro, no pueden aceptar que Cuba siga batiéndose incansablemente, ya por 51 años, contra el imperialismo y sus representantes y que además materialice los sueños de justicia y siga contribuyendo sustancialmente al progreso de movimientos sociales, fuerzas políticas y auténticos líderes del pueblo que experimentan procesos originales en distintos países de Nuestra América. No pueden aceptar que Venezuela se plante, que Nicaragua, que Ecuador, que Bolivia y ni siquiera que otros países, como El Salvador, como Uruguay, como Brasil intenten sus propios caminos.
Y es ahí donde se expresa el embate de la derecha. En Honduras con un nuevo modelo de golpe de Estado y desembozada participación de la CIA y el Departamento de Estado yanqui. Lo mismo pretenden hacer en Paraguay para derrocar al presidente Lugo y volver al sangriento pasado al pueblo paraguayo. No es casual que en declaraciones de diferentes funcionarios norteamericanos y en casi todos los grandes diarios y cadenas de la región se hable de los intentos dictatoriales de Cristina Fernández, de Fernando Lugo, de Hugo Chávez, del más legitimado de los presidentes, el reelecto Evo Morales.
En nuestra Argentina, también el accionar de las derechas se hace palpable, sino Diego Guelar, confeso colaborador de la dictadura, no se atrevería a pedir amnistía para los represores, ni Duhalde a aseverar que el pueblo está a punto de pedir nuevamente que se vayan todos. Pero las derechas tienen que actuar en un escenario demostrativamente fallido, son los representantes y los productores de la concentración de la riqueza, de la devastación social, económica y cultural.
Y de esa contradicción es que se vale la experiencia popular.
Sino que lo digan los Avellaneda y todos los que luchan por verdad y justicia, los que lograron poner en el banquillo y condenar al ex juez Brusa y a otros represores.
De esta práctica persistente y combativa, que nuestro pueblo sabe ejercitar, es desde donde partir para construir la difícil y necesaria unidad en la diversidad, la fuerza política que prepare programa y postule cambios, que sepa representar al pueblo.
En esa tarea estamos los comunistas en un nuevo aniversario de nuestro partido, somos respetuosos de las identidades y de la diversidad, no hacemos reduccionismo económico, queremos suprimir las injusticias sociales, en su amplia diversidad de formas de opresión y explotación. Los comunistas asumimos la transición revolucionaria socialista como un proceso multidimensional, no pretendemos ser los liberadores del pueblo, sino sus más abnegados combatientes, estudiosos de la realidad, siempre en la primera línea de confrontación con el enemigo, promotores de la conciencia de que los cambios tienen que ser radicales.
Así lo dice nuestro 24º Congreso.

martes, 22 de diciembre de 2009

De las contradicciones De las contradicciones

El subsecretario del Hemisferio Occidental de EE.UU., Arturo Valenzuela, de gira por Latinoamérica, visita nuestro país en un clima complicado por el rechazo al papel jugado por su país en el golpe de Honduras y por las expresiones de la secretaria de Estado Clinton, de carácter amenazante hacia los países de la región. Es un dato este, relacionado no sólo con el posicionamiento argentino en el contexto latinoamericano, sino con la contradicción principal en América Latina y el Caribe, entre una radicalización profunda o la restauración neoliberal.
En Argentina, se pone de manifiesto que el objetivo real de las derechas políticas, económicas y mediáticas es agudizar la crisis de gobernabilidad, ganándole al gobierno “por puntos o por abandono”, como dijera Eduardo Duhalde, anotado en la carrera presidencial de 2011.
Desde ya, se anota en esta cuenta la amenaza recibida por la presidenta Cristina Fernández con la interferencia a la radio del helicóptero presidencial, se supone que desde las esferas más ultramontanas de la derecha.
Contradictoriamente el gobierno que ha impulsado reformas parciales positivas, nacionalizaciones, estatizaciones, ley de medios, subsidio por hijo, asociación latinoamericanista, no ha avanzado en lo substancial en la distribución de la riqueza, teniendo los medios para hacerlo, una de las razones por las que se debilita el respaldo a su gestión y no cierra la crisis de representación política.
Para agregar a las contradicciones, se producen dos hechos trascendentes, el veto presidencial a los artículos de la Ley de Reforma Política, que daban la posibilidad de adecuar las fuerzas políticas hasta diciembre de 2011, cerrando de este modo el paso a lo que no sea bipartidismo, y la creación de un fondo de reserva de más de seis mil millones de dólares del Banco Central, destinados a garantizar el pago de los vencimientos de deuda del próximo año.
Estos hechos, y ningún gesto en el sentido de un viraje muy fuerte en las posiciones de Tercera Vía, en la versión criolla del “capitalismo nacional”, sin alterar la matriz distributiva, sin la mayor democratización de la sociedad y el Estado, hacen más evidente la acuciante falta de una fuerza popular alternativa que impulse las luchas y la movilización para actuar en esta correlación de fuerzas y garantizar un proyecto liberador.
Hablamos de una alianza política y social de los trabajadores y el pueblo, de las capas medias de la ciudad y el campo, de las fuerzas de izquierda, que definan un programa común y un proyecto de carácter popular, democrático y antimperialista, para iniciar el camino de la liberación nacional y social. Y hacemos un llamado a todas las fuerzas populares, democráticas, progresistas, antimperialistas, que denominamos izquierda amplia, para confluir en este propósito.
La conformación de esta fuerza que asuma la clara tarea patriótica de impedir el regreso de un neoliberalismo puro y duro, coherente con la crisis que trepida en el mundo, y que pueda perfilar una nueva Argentina abriendo paso a las transformaciones que el país necesita, es el reto principal que tenemos los comunistas.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Sumate a Costruir el Socialismo en el Siglo 21!!!

Ante los ideólogos y provocadores políticos de la derecha

Mientras Mauricio Macri sostiene que en 2011 tendrá una propuesta fuerte para devolverle la esperanza a la gente y, ante la necesidad de sortear el sofocón por la designación de espías como jefes en su mentada policía de la ciudad, ha denominado “errores” a un plan bastante siniestro de control ciudadano y represión, que puso en evidencia ya con la Ucep, con la que también ha tenido que retroceder.
Siempre del lado de los republicanos, en la 98º Asamblea plenaria del Episcopado, señalaron que había conflictividad y agresión, aunque aseguraron no tener datos sustentables para temer desenlaces de riesgo por la tensión social, aunque expresaron que las limitaciones a la libertad de expresión constituyen una de las amenazas más directas en el clima de confrontación, para agregar que la democracia no se fortalece con la conflictividad de las calles y rutas, sino en la vigencia de las instituciones republicanas, olvidando, claro está, la protesta campestre de la 125.
Del mismo lado, el señor Alchouron, ex presidente de la Sociedad Rural, que apoyó a la dictadura y se enriqueció con Menem, advierte que a partir del 10 de diciembre se sancionará la legislación para destrabar la producción y las exportaciones al derogar todas las normas y resoluciones que han desalentado a los productores agropecuarios e industriales. Que se ha de recuperar la confianza internacional para invertir en la Argentina, para restablecer la seguridad jurídica y personal, lo que exige, según el ex diputado, alinear a todo el republicanismo del arco opositor para asegurarse el éxito en 2011.
Siguiendo esta línea, en estos días un nuevo encuentro de intelectuales en Buenos Aires, ha sometido a crítica el actual proceso en latinoamérica. El 10º Foro Iberoamérica, en que intelectuales y empresarios reunidos a puertas cerradas, debatieron sobre la libertad de prensa y el temor a que se promueva en Brasil una ley de medios como la argentina, contó con la presencia de ex presidentes como Lagos, Betancur, Sanguinetti, el ex Fondo Monetario Rodrigo Rato, entre otros, que se quejaron del maniqueísmo simplista de los gobiernos y sus poderes coyunturales, y a veces destructivos, que manan de un autócrata como Chávez. Ni más, ni menos.
También estuvo presentando su libro Roberto Mangabeira Unger, académico de Harvard, que se dice de izquierda y que percibe en ella dos tendencias, una recalcitrante, contraria a los mercados que defiende las prerrogativas de las corporaciones obreras, la otra que acepta los mercados y quiere humanizarlos. El cree en una tercera opción transformadora y constructiva, que produzca ¡una reorganización de la economía de mercado!
Los ejemplos de más arriba bastan para señalar que desde la derecha en todos sus matices no cejan en su propósito de debilitar la gobernabilidad no sólo de la presidenta Cristina Fernández, sino de sus pares latinoamericanos.
Repentinamente han olvidado sus encendidos discursos sobre los padecimientos de hambre de nuestros niños. Y cabría preguntarse si pretenden también derogar la resolución presidencial de asignación por hijo, una de las medidas más abarcativas y correctas del gobierno.
Estos ideólogos y provocadores políticos que detentan el tener, el saber y el poder, deben ser enfrentados con la organización popular, con la unidad de las fuerzas de izquierda para pugnar en la crisis de representación política y con la exigencia de una fuerte decisión de liquidar la pobreza y la desocupación para amplias masas sociales, camino principal para afrontar la crisis global.